Ratones y ratas: cómo identificarlos y qué riesgo representan
Las tres especies urbanas de la zona central, cómo distinguirlas y qué riesgo tiene cada una.
En Santiago conviven tres especies: el guarén, que vive en el suelo y las alcantarillas; la rata negra, que trepa y se instala en entretechos; y el ratón doméstico, mucho más pequeño y capaz de pasar por una abertura de 6 mm. Se reconocen por el tamaño de las fecas, el lugar donde aparecen las señales y el tipo de daño que dejan.
Casi nadie ve al roedor: ve las señales. Y esas señales dicen bastante, porque cada especie deja un rastro distinto y se instala en un lugar distinto de la casa. Saber cuál es cambia por completo dónde hay que buscar y qué hay que sellar.
Cómo reconocerla
Guarén o rata parda (Rattus norvegicus)
La más grande: entre 20 y 25 cm de cuerpo, con la cola más corta que el cuerpo, hocico romo y orejas pequeñas. Vive a nivel de suelo, en madrigueras, colectores y bajo pisos. Excava. Sus fecas miden hasta 2 cm y tienen los extremos redondeados. Es la especie asociada a patios, alcantarillado y primeros pisos.
Rata negra o de los tejados (Rattus rattus)
Más esbelta, con la cola más larga que el cuerpo, hocico puntiagudo y orejas grandes. Trepa muy bien: llega por cables, enredaderas y árboles, y se instala en entretechos y cielos falsos. Sus fecas son más pequeñas y con puntas. Si los ruidos vienen de arriba, casi siempre es esta.
Ratón doméstico (Mus musculus)
Del tamaño de un dedo pulgar, entre 7 y 9 cm sin contar la cola. Sus fecas son diminutas, del porte de un grano de arroz. Pasa por aberturas de 6 mm y se instala dentro de muebles, cajones, electrodomésticos y muros. Es el que aparece en departamentos y cocinas.
Cómo distinguirlas



Señales de que están presentes
- Fecas: son la señal más confiable. Su tamaño identifica la especie y su brillo indica si son recientes
- Ruidos de carreras o roído en entretecho o muros, sobre todo al anochecer
- Manchas grasientas oscuras en zócalos y bordes: el roedor camina siempre pegado a la pared
- Roeduras en cables, envases plásticos, sacos y marcos de madera
- Madrigueras en el patio, en tierra suelta o junto a muros perimetrales
- Olor amoniacal fuerte en bodegas o espacios cerrados
- Ver uno de día: los roedores son nocturnos, verlos con luz suele indicar población alta

Qué hacer
Cierre el acceso al alimento
Guarde alimentos y comida de mascotas en envases herméticos, no en bolsas. Retire el plato de la mascota durante la noche y mantenga la basura en tarros con tapa.
Selle las entradas
Revise pasadas de cañerías, rejillas de ventilación y el espacio bajo las puertas. Un ratón pasa por 6 mm y un guarén por 2 cm. La lana de acero y el mortero funcionan; la espuma expansiva sola, no: la roen.
Quite el refugio
Despeje acumulaciones de material, leña, escombros y maleza junto a los muros. El patio ordenado es la mitad del control.
No use veneno suelto
El cebo esparcido sin estación es peligroso para niños, mascotas y aves, y además el roedor puede morir dentro de un muro y generar olor por semanas. El cebo va en estación cerrada con llave.
Llame antes de que se instale
Una pareja de ratones puede dar origen a decenas de individuos en pocos meses. Mientras antes se interviene, más corto y más barato es el control.
Preguntas frecuentes
¿Las fecas frescas se distinguen de las viejas?
Sí. Las recientes son oscuras, brillantes y blandas; con los días se secan, se aclaran y se desmenuzan al presionarlas. Es la forma más simple de saber si la actividad es actual o quedó de antes.
¿Los ultrasonidos funcionan?
No de manera sostenida. Los roedores se habitúan al sonido en pocos días y vuelven a ocupar el lugar. No existe evidencia de que resuelvan una infestación establecida.
¿Puedo tener hantavirus por un ratón en mi casa en Santiago?
El hantavirus lo transmite el ratón de cola larga, una especie silvestre de zonas rurales y de matorral, no el ratón doméstico de las ciudades. El riesgo real en un departamento de Santiago es muy bajo; en una parcela o casa cerca de vegetación silvestre, hay que tomar precauciones al limpiar.
¿Un gato resuelve el problema?
Puede contener un ratón ocasional, pero no controla una población establecida, y frente a un guarén adulto la mayoría de los gatos ni lo intenta. Además, el gato no sella los accesos, que es lo que evita que sigan entrando.
¿Tiene otra duda? Revise las preguntas frecuentes generales o escríbanos.